Por cuatro años consecutivos los trabajadores de PEMICA se convirtieron en “Padrinos por un día” para niños con necesidades especiales de la parroquia La Pastora.

Esta vez, adaptándonos a  las verdaderas necesidades de los pequeños, además de un regalo (que significa muchos para quienes probablemente no recibirían ninguno en estas navidades), quisimos convertir nuestra tradición decembrina en un compartir, donde pudieran recibir un desayuno, y sobretodo, tiempo de calidad lleno de cariño y diversión.

Pese a la crisis actual, recibimos el apoyo económico y logístico de muchos pemicos de Caracas y Miami, pudiendo reunir el dinero suficiente para beneficiar a 40 niños y jóvenes, todos de escasos recursos. Algunos con problemas de diversidad funcional social, cuyos trastornos de conducta son ocasionados por factores externos (huérfanos, maltratados, no escolarizados, etc.), así como de diversidad funcional intelectual, según la selección de la psicopedagoga Belkis Omaña, voluntaria de la comunidad.

El Departamento de Comunicaciones estuvo a cargo de la  organización y la compra de un juguete sencillo y un cotillón para cada niño. La entrega se realizó el pasado 6 de diciembre en el Museo Arturo Michelena de La Pastora, que donó sus espacios para poder llevarles alegría a nuestros ahijados.

Una vez fueron llegando los niños al museo, los guías les hicieron un recorrido por el antiguo taller de este reconocido pintor venezolano del siglo XIX, el cual fue dejado como un legado a la nación  por su viuda en 1958 y desde entonces, luego de ser proclamado Monumento Histórico Nacional, está abierto al público que quiera disfrutar de una exposición permanente de sus obras y objetos y personales, así como  las de otros artistas venezolanos.

Posteriormente, tuvimos la gran suerte de poderles ofrecer un “Picnic de Palabras” actividad que realiza la  Biblioteca Móvil Cuentos del Escarabajo, como parte de una comunidad internacional que opera en 9 países y más de 20 ciudades del mundo, para promover la lectura a través de encuentros y actividades tanto educativas como recreativas.

Norma Guatamara y Larissa Hernandez llegaron  cargadas con sus libros, manteles de cuadros y títeres para llevarles risas y diversión a grandes y pequeños. Comenzaron la sesión con el libro-juego Un caracol trasnochador. Luego contaron Oscuro muy oscuro de Ruth Brown, jugaron con las adivinanzas de No se aburra, de Maité Dautant y María Elena Repiso, y Pin uno pin dos, de Arturo Navarro y Rosana Faría. Luego, todos los adultos participaron con títeres en el cuento Cuí cuí cuidado, animales al volante, de Marilyn Pérez Falcón y María Elena Repiso. Está de más decir que los niños rieron, cantaron y participaron activamente en todos los juegos al igual que todos los adultos que se encontraban presentes. Todos nos dejaron saber lo mucho que habían disfrutado esta actividad tan diferente y llena de mucha enseñanza.

    

El Museo Arturo Michelena en La Pastora prestó sus instalaciones para la Operación Padrino este año.

Reconocimiento al personal del museo